Poco a poco estoy entrando más en internet para utilizar todos los servicios que dispone. Recuerdo cuando hace un par de años lo máximo que hacía era hablar con los amigos por las redes sociales y no me atrevía a comprar absolutamente nada, sin embargo, ahora soy de los que compran casi todo, incluso he pedido en más de una ocasión la compra a casa en algún supermercado online de confianza. Contar con la posibilidad de que me traigan los productos que he seleccionado a mi propia puerta me parece algo que merece la pena, puesto que puedo centrarme en hacer otras cosas mientras que otra persona, por muy poco, lo hace por mí. Creo que todas estas ventajas al final serán las que triunfen en la nueva era digital.