Puede hallarse el destino en una slaba
-en esa slaba primera que tiene tras de s
la razn de ser de la sonoridad y la ortografa?

Me he asomado, torpemente, lo confieso
a los balcones del abecedario.
al cajn de sastre de los sentimientos.
al verde vegetal de la sabidura.

Ser poeta o no serlo?
Ser, sencillamente, lo que siempre se ha sido
-pen de la palabra,
tinta frtil,
pan de pueblo y de metfora-
o quedar agazapado bajo la desesperante niebla de la cobarda?

Puede uno creer en la derrota?
Pensar,por un momento, en no ser:
alma desnuda, rima, poema?

T sabes la respuesta. Y l. Y ella.
Decidla. Cantadla, entonces.
Que no quede el aire sordo,
que no quede un lugar sin vuestras voces,
que no quede nafraga de s misma la certeza.

Porque...
puede, acaso, la rosa obviar su atardecer?
Puede, ciertamente, morir el trueno sin besar la tormenta?.