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Tema: La sabiduría y obstaculos del conocer

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    Predeterminado La sabiduría y obstaculos del conocer

    El otro día vi una película en que uno de los personajes decía al otro, “es que sabes de todo; dime, ¿hay algo que no sepas?”. A lo que el otro personaje contestó, “no sé nada de lo fundamental, de eso no sé nada”.

    Saber no es lo mismo que conocer. Saber, podríamos decir, tiene la seguridad del conocimiento consigo; no se entretiene en detalles cognoscitivos superfluos (*), sino que se afirma por dentro, se re-afirma ante lo otro que no es ello.

    (*) La mayor parte del conocimiento se refiere a lo que no es sustantivo, se refiere a lo que es prescindible (**). Lo verdaderamente sustantivo del conocer es lo que se refiere al conocer mismo, lo que queda fijo (***), por más tautológico ésto pueda sonar.

    (**) El cocimiento es en positivo de manera simple, esto es, no entra en detalles sino mediata y lentamente (****). Conocer es confiado y deja la puerta abierta (*****) Más tarde, podrá hacer la selección de objetos que mejor le parezca

    (***) El impulso a quedar fijo de lo sustantivo no tiene nada de tautológico si se advierte que su posibilidad existencial más inmediata consiste en no-ser lo que es (******). Pasa por el no-ser según es; se opone, para decirlo claramente, a sí mismo a cada instante.

    (****) Una lentitud figurada. Primera y propiamente no es rápida o lenta; lo decisivo está en si es no es, no si es de acuerdo con la disposición por la que se deja llevar y que tiene su margen de juego ya puesto.

    (*****) Una confianza de la mayor importancia. Sabe, de una manera decisiva, esta es, sin descanso ni titubeo, que si la capacidad de conocer no estuviese echada hacia delante, de alguna manera, abierta a un objeto, preparada primariamente para él, el conocimiento no se produciría sino, en el mejor de los casos, excepcionalmente (*******).

    (******) En la gramática básica del ser, el no-ser es una noción derivada, que hay que alcanzar. Lo más importante que ésto trae consigo, no obstante, no es que pueda, según se dice, negativizarse o hacerse negativa, que, en todo caso, es algo superficial y vacío, sino que es fundamentalmente insensible a ella, sólo sabe de ella con esfuerzo.

    El no-ser, por tanto, está en el ser potencialmente, el titubeo para el que la reflexión filosófica debiera estar preparada (********). Es, en el mejor de los casos, algo sin garantía (*********). Podría decirse que el no-ser es una noción extraída de la experiencia y de habérselas con cosas devenidas que han manifestado su otra cara.

    (*******) La excepción cognoscitiva no sería jamás de no haber un soporte para un ser que, de alguna manera, espere, al menos, un único caso. Llegados a este punto, que sea uno o sean tantos como se quiera, no afecta a lo esencial.

    (********) Nuestra reflexión no debiera confundirse con una indeterminación escéptica. Si hay un impulso, un movimiento primario que da al ser empuje, su noción es incomparablemente más profunda que la del no-ser e, incluso, que la de un ser que, visto en su términos, queda a medias, pasando, indiferentemente, de un sitio a otro.

    La reflexión es positiva en tanto sea capaz de extraer una relación que no esté limitada a los términos de los que surge. Lo contrario de esto sería que fuese tautológica. Para que la reflexión cumpla su cometido es preciso pensar lo que no ha sido pensado, dar las vueltas a las cosas que hagan falta hasta que quiebren el mantenimiento del orden supuesto (**********).

    (*********) Cuyo interés estaría en los términos en los que descansa la expectativa que queda oculta, que, en otras palabras, no aparece directamente.

    (**********) En la noción de orden que perseguimos está implícito el mantenimiento como un opuesto, un no-ser que pertenezca, de alguna manera, al ser en su condición básica. Según nuestro parecer, un orden inmediato consigo mismo, sin obstáculos, y que, por tanto, no conozca el "orden inverso" que le corresponde y que queda oculto por el impulso a repetirse en lo inmediato, una repetición que, en lo básico, no tiene intención de saber de su contradicción (************), es una noción, no ya especulativamente pobre, sino, en cuanto a lo inverso que está por venir, falsa (*************).

    (***********) En el orden inverso está lo que la experiencia puede dar de sí. Lo que no estuviese no tendría sentido real o sería un defecto teórico. No se trata, sin embargo, de una experiencia frontal, un obstáculo sustantivo que aparezca sin señal alguna. Sucede al revés, había de estar ahí, y, de no estarlo, habría que corregir la teoría hasta que estuviera.

    (************) Una intención negativa que, antes o después, va a producirse. No debiera verse, por tanto, negativamente, en esencia, a la espera de algo determinante, sino ciñéndose a un régimen; la determinación estaba ya ahí y podría darse por descontada.

    (*************) Esto es, en oposición teorética a lo inmediato.
    Última edición por ALBERTO RODRIGUEZ-SEDANO; 30/05/2018 a las 04:55

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