Detente

Poco a poco me fue cerrando, tratando de evitarlo termine estrellándome contra un poste

Se detuvo por instante y acelero, solo un segundo basto para desatar todo mi odio., di reversa, y me lance a seguirlo

Es imposible pensar, las razones no te detienen, semáforo tras semáforo en rojo lo seguía

Solo pensaba en desquitar mi rabia, no me importaba nada, un segundo basto, me detuve en seco. Estaba a punto de llegar a Félix U. Gómez. Sería imposible cruzar

Con coraje alcance a ver como aquel tipo se jugó la vida por nada, cruzo la avenida sin detenerse en pleno rojo

Cada chequeo con el cardiólogo me recibía el guardia, como sigue don jesus, el odio anidaba en mi cara, una y otra vez lo maldije, cansado de darme ánimos dijo., debería demandar a la universidad por lo que le hicieron. Qué caso tiene ya me sentenciaron a muerte, que ganaría

La ilusión de querer creer en la persona que amaste, con la que tuviste una hija, no me permitía ver la verdad. Mis amigos me decía con lastima, ella te engaña, no quería escuchar

Un domingo a las 7 am ilusionado busque a mi hija planeando llevarla a pasar, al cruzar la esquina me pareció ver un carro conocido estacionado en la casa de mi hija

Sentí el frio del metal, toque y toque hasta que salió, no pudo negar los hechos

Estaba dispuesto a dejarte la casa y todo lo que había en ella, 10 años de esfuerzo para que otro lo disfrutara

La rabia me llevo muy lejos, minutos después de la discusión sentí como se me doblaban las piernas, intente gritar, pero solo produje gruñidos, como un animal herido quede tirado en el suelo

Una persona paso por ahí y se detuvo a ayudarme, fue imposible explicarle lo que pasaba, me arrastro hasta mi casa, y pido ayuda

La necedad en las personas no tiene límites, fueron meses de sufrimiento tratando de recobrar el habla y la movilidad, sin familia, padres hermanos, amigos, solo dios tratando de levantarme, dándome ánimos, comida aliento

Un año después volví a caer discutiendo por dinero, quédate con todo, mi vida vale más, esa noche volví a recaer, esta vez una amiga me levanto

Necesitamos que la vida nos golpe muy duro para sentir que la podemos perder por nada

Ahora me detengo, un carro, una casa, una pensión, muebles, ropa, nada vale la pena

Todos tenemos un pasado difícil, todos tenemos una justificación para agredir a otros, en el fondo nosotros somos las victimas

Ponerse en los zapatos de otros, detenerse pensando que esas personas agreden porque el mundo ya no les da respuestas, es imposible contenerse, el más sensato levantara la mano en señal de odio e impotencia

La vida es muy corta, saborea las dificultades, son necesarias para aprender a disfrutar

Un instante es suficiente para detenerte antes de cambiar tu vida para siempre