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Tema: Lo ético-estético: Instrumento cognoscitivo por excelencia

  1. #1
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    Predeterminado Lo ético-estético: Instrumento cognoscitivo por excelencia

    La Ética
    En la filosofía tradicional, la diferencia entre virtudes del comportamiento en la práctica y las virtudes teóricas, da lugar a la Ética, con lo que ha obtenido el rango de disciplina filosófica que se ocupa de la moral y su desarrollo en la historia. Desde otro ángulo, es vista como una ciencia práctica sobre el cómo se debe actuar, en un plano diferente al saber teórico de la realidad.

    Algunas corrientes éticas han incidido más en el proceso por el cual el hombre tiende a hacer el bien, determinado éste, como un objetivo dentro de una escala de jerarquías; dentro de esas jerarquías se puede identificar como las más importantes, la Ataraxia de los estoicos, en el sentido de evitar las perturbaciones

    La Estética
    Una de las definiciones actuales de la Estética la considera como “la ciencia de lo bello” o “la filosofía del arte”. En este capítulo no habrá una referencia sobre ese contenido. Más bien me apoyo, tanto en la raíz etimológica de la palabra, que según Ferrater Mora, viene del vocablo griego aisthetikos, “sensible”, como en la percepción de Kant para quien la Estética es “la ciencia de todos los principios a priori de la sensibilidad”.

    Sin embargo, modifico en algo la visión kantiana para afirmar que ningún principio, ético, estético o de cualquier otra índole es ni puede ser a priori de la experiencia. Todas las ciencias y disciplinas son aprehendidas en la experiencia histórica de los grupos culturales a través de los tiempos y de la interacción entre ellos.

    De este modo, la corriente de mi pensamiento filosófico sobre cuyos principios me baso para formular mis definiciones , es decir, la Voluntad de Ser, niega la existencia de ideas, principios, axiomas o postulados a priori, es decir, independientes de la experiencia histórica y de la interacción entre los grupos humanos. Lo que se dijo con relación a la Ética en ese sentido, en el acápite anterior, vale también para la conceptualización de la Estética.

    La Interacción de lo Ético-Estético
    Todos los grupos culturales y sociales tienen sus modos de comportamiento como resultado de cierta normatividad que ha sido diseñada por la experiencia histórica. La Voluntad de Ser considera que la Ética y la Estética, tal como quedan descritas en los subtítulos anteriores, conforman una unidad de complementos por los que el Ser Complementario percibe y logra alcanzar la vivencia.

    Lo Ético-Estética como una unidad de conocimiento y de comportamiento es parte constitutiva de la teoría del conocimiento que respalda a esta obra. Los fundamentos para ello provienen de la experiencia, cuya observación permite proyectar tendencias probabilísticas y hasta postulados, los que pueden generalizarse a tiempo-espacios diferentes como indicadores para las nuevas observaciones.

    Doy comienzo a alegato.

    Cuando un nuevo ser humano viene el mundo sólo percibe, no analiza ni emite juicios y, aunque no tenga conciencia plena de que percibe, distingue entre lo que le cau-sa dolor y placer. Es decir, tiene sensibilidad; esta sensibilidad es la que le permite percibir al mundo estéticamente.

    Poco a poco, en el proceso de crecimiento, va adquiriendo conciencia de lo que percibe bajo la normativa establecida en el grupo al que pertenece. En ese devenir, percibe lo bueno y lo malo, lo que debe hacer y lo que no debe hacer… esto es, complementa su percepción desde una ética determinada.

    La Percepción del mundo se realiza siempre desde un ángulo perceptivo que parte de la unidad ético-estética, la que será propia del Ser Complementario. Aparentemente habría un solapamiento entre la percepción ético-estética del cosmos con la afirmación de esa aprehensión es lograda por la Inturazón (Síntesis de la Razón y la Intuición) síntesis que es, tal como se aclaró, para la teoría del conocimiento de este libro, el verdadero instrumento cognoscitivo del Ser Complementario.

    En este punto, recurriré a una breve pausa para poner de relieve que estoy hablando del proceso de conocimiento desde dos planos cualitativamente distintos. La Voluntad de Ser postula que la unidad interactiva Razón-Intuición es el instrumento que conoce, mientras que la unidad Ético-Estética es la que estructura la vivencia que lo conocido imprime en el Ser.

    Como ni la intuición ni la razón han evolucionado en el total de sus potencialidades, la vivencia que se logra es deformada por los sentidos, como lo quería Kant y por los intereses personales y de grupo, como lo expresó Marx, es decir, por la ideología. Esto explicaría el porqué los seres humanos interpretan de un modo diferente la percepción que tienen de un mismo hecho: lo ético-estético, en la acepción establecida en anterior párrafo, es lo que hace la diferencia al dar forma a la ideología.

    Lo ético-estético es algo que pertenece al individuo, como parte de su personalidad, de su estructura perceptiva y representativa, propiamente dicha, personalidad que tiene sus raíces en el grupo humano en el que desarrolló sus facultades mentales, emocionales y espirituales. ASí, postulo que esta transformación de lo aprehendido por la unidad Razón-Intuición y estructurada por la unidad Ético-Estética es propia de toda clase de conocimiento: desde la ciencia hasta el arte, pasando por la filosofía y la misma vida cotidiana.

    Seguiremos
    Saludos cordiales
    Mario Blacutt Mendoza
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  2. #2
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    Predeterminado Respuesta: Lo ético-estético: Instrumento cognoscitivo por excelencia

    Cita Iniciado por Blacutt Ver mensaje
    la Voluntad de Ser, niega la existencia de ideas, principios, axiomas o postulados a priori, es decir, independientes de la experiencia histórica y de la interacción entre los grupos humanos.
    Bienvenido de nuevo Blacutt.

    Se ha de ver un importante detalle: la aprioriedad es dialéctica; y no hay, en efecto, ideas en sí. El en sí, la idea, es el enfrentamiento, la cuestión y el qué de la pregunta.

    La cosa en sí es teorética, un acercamiento a lo que es próximo mediante la distancia mínima. A priori y sin experiencia no es una negación de la experiencia, y por lo que ésta trascendería idealmente con una forma negada de ideología, sino que es la posibilidad misma de que la experiencia se conozca. Una es una ciencia, y la otra su conclusión.

    Del límite a priori de la estética se deriva su forma, y es a partir de ella que conocemos. Esto quiere decir dos cosas: 1) que lo que conocemos es el mundo, y 2) que para conocer necesitamos una forma de conocer.

    A priori es una forma de conocimiento necesario sin experiencia; se usa regularmente para conocimiento a priori, una filosofía de la ciencia que hace del límite una responsabilidad del conocimiento y no un malentendido metafísico. El empeño de Kant era devolver la dignidad a la metafísica al hacer de ella un conocimiento a priori, esto es, una ciencia rigurosa.

    Al viejo Kant hay que leerlo como él lo pensó: lógicamente, primero a la proposición al darle forma; y la dialéctica amplía la lógica. Pero, en coherencia, la segunda, la historia dialéctica, viene definida por una primera que le da a priori forma. Así pues, la dialéctica habla de una forma histórica segunda, y hace lógica primera con ella para ver un futuro tercero incierto puesto que es hipotético; es un zigzagueo, y de su incierta contradicción concluye un tiempo cerrado incapaz de ver que cierra la proposición con sombras que oscurecen su pensamiento al reducirlo a un encerramiento distante.

    La dialéctica es necesariamente histórica porque no tiene de suyo su contraste, y no sólo es especulativa sino que al no tener de suyo su problema, el qué de su cuestión, no sabe a priori dónde mirar puesto que no sabe qué preguntar; su posible respuesta bien puede ser no dialéctica sino esencialmente positiva, como la autentica razón de la pregunta. El extraordinario avance en las ciencias fue una consecuencia epistemológica no de mirar al mundo dialécticamente sino de mirarlo con una pregunta primera al suponer en él un orden constante y no dialéctico.

    Por otro lado, la dialéctica recuperó fuerza desde las denominadas ciencias humanas o, mucho peor llamadas, ciencias históricas que nacen, en buena medida, del intento fracasado de superación epistemológica de una psique histórica a priori con la dialéctica de su historia. Se trata de grave error en el que se cae al no desligar la estética de la ética. La estética es, sin duda, histórica; es a priori con ella y, consiguientemente, es la posibilidad del juicio sintético a priori sobre ella. Vg. puedo medir el espacio de mi casa a tu casa o de mi cuerpo al tuyo. Pero la ética no es a priori con su historia sino como conocimiento moral y no como ética propia o en sí misma. La razón a priori de la ética es un sentimiento que no es reducible a priori sino mediante la distancia histórica que con él se crea. Vg. cuando hacemos el amor somos a priori con el espacio nuestros cuerpos, pero no con nuestros sentimientos. Los sentimientos son primeros a las psiques; no son parte de la lógica, y sólo son segundos e históricos desde una forma de mediación.

    La dialéctica hegeliana que Marx quiso superar es un historicismo y un profundo relativismo ético. Comete el error de hacer una lógica de la contradicción para el resto y no para sí misma. Carece de forma a priori para su ética pues la contradice en último término consigo misma al imposibilitársela; es un propio que se queda vacío al no tener su negativo en sí mismo.

    Ciertamente, la ética requiere de estética, pero no son idénticas para una misma síntesis; por ello podemos diferenciar la estética de la ética como diferenciamos el gusto por un cuadro de su crítica. El gusto se toma usualmente por subjetivo porque no se hace fenomenología; si se hiciese no sería subjetivo sino lógico. Todos conocemos los absurdos e incoherentes "sobre gustos no hay nada escrito" y "el gusto es cosa de cada uno". El sujeto es una parte de algún continuo que lo comprende.

    El tiempo efectivamente se cierra, pero no es sino para abrirse de nuevo; en ello reside la lógica de la voluntad. La ética es superior a la estética porque va más lejos que esta. La ética es inteligible y la estética puede no serlo. Todos somos estéticos, pero no todos somos éticos. El sentimiento ético es material, como gustaría ahora ser llamado, pero no es una materia que defina su tiempo si no es dialécticamente. Y la densidad de la dialéctica tiene una forma a priori; la conocemos históricamente. A priori no es negación del tiempo ni su nihilismo, sino que es una forma para hacer el tiempo posible a la conciencia.

    Saludos
    Última edición por ALBERTO RODRIGUEZ-SEDANO; 02/07/2010 a las 09:11

  3. #3
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    Predeterminado Respuesta: Lo ético-estético: Instrumento cognoscitivo por excelencia

    Gracias por los comentarios

    Pero es en el arte donde la gravedad ético-estética transforma con mayor intensidad la relación del Ser y el Cosmos. Sin embargo, los diferentes grupos sociales perciben desde el ángulo ético estético, a pesar de que, generalmente, no se percatan del todo que lo hacen. Por ejemplo, cuando se ve una chica linda, la opinión pública se referirá a ella describiéndola como “buena moza”.

    En esta expresión, lo estético, en cuanto ciencia que se ocupa de lo bello, se expresa a través de lo ético, ciencia que se ocupa de la moral y sus formas. Tomemos también el caso de la aprobación que merece una buena obra. Cuando ésta es realizada, los miembros del grupo se refieren a ella como “una bella obra”. Con esto, describen por lo estético, lo que aparentemente pertenece a lo ético.

    La unidad ético-estética es el plano donde se recibe lo que la Razón-Intuición aprehende. En este sentido, el principio de la interacción continua no sólo es un intento de conocimiento del Cosmos, es también un modo de vida. Ese modo de vida se concreta en la conducta del Ser Complementario en cuanto a su relación con los demás: actúa ejerciendo acciones complementarias, independientemente de cualquier promesa de recompensa o amenaza de castigo.

    Esa es la Ética-Estética de lo que llamo el Ser Complementario: obrar sin astucia, sin espera de recompensa ni temor al castigo. El Ser Complementario todavía no existe, pero hay hombres y mujeres adelantados que empiezan a forjar la huella que el ser humano seguirá para devenir en el Ser Complementario

    Por otra parte, el Ser Complementario tendrá la opción de es***** entre dos o más alternativas a su disposición, puesto que ya se habrá liberado del hambre y de la pobreza; su energía ya no se concentrará sólo en el ansia de comer ni de imaginar los modos de sobrevivir, tal como ocurre ahora con más del 60% de la población mundial.

    Ahora bien; si ponemos en uno solo estos dos conceptos, lo Ético-Estético (Obrar con Buena Intención) y la opción de elegir, tenemos lo necesario para definir lo que la Voluntad de Ser entiende por Libertad

    Libertad:
    Capacidad del Ser Complementario de elegir entre opciones, siempre disponibles, sin tomar en cuenta promesas de recompensa ni amenazas de castigo y teniendo sólo a la Acción complementaria como guía de elección, en consonancia con las leyes y normas que rigen el grupo al que pertenece.

    Desde mi punto de vista, como puede observarse, la Libertad es una categoría Ético-Estética

    El obrar bajo el principio de la Acción complmentaria y la disponibilidad de opciones para elegir en una atmósfera económica, política, social, cultural y ambiental, lo libera de los resultados de su acción, pues ese obrar es válido por sí mismo: esa es la gran libertad del Ser Complementario. Pero, como vive en un grupo humano, en el que las percepciones son diferentes, ese obrar está limitado por el cumplimiento de las leyes y normas que rigen en el grupo.

    Entre las principales categorías en que se expresa la relación ético-estética del Ser Complementario, es necesario citar ahora dos de ellas

    La Alteridad
    Expone mi condición de ser-en-otro; es la culminación del proceso interactivo entre YO, como el Ser Complementario, con el Ser Complementario. Percibo conscientemente que el ser-en-otro, como culminación de mi Ser Complementario, es cualitativamente opuesto de ser-para-el-otro, pues eso es otredad. La alteridad es la vivencia que me permite sentir, por fin, que soy el Ser-en-el-otro; que no estoy solo, que participo interactivamente en la sociedad.

    La Interacción hombre-mujer
    La vivencia de ser-en-el-otro llega a su máxima identificación con mi complemento mujer/hombre, entonces tú y yo somos uno en dos. Somos un singular, nos amamos como hombre a mujer; como mujer a hombre, así formamos la unidad existencial de la especie. Soy-en-ti como tú-eres-en-mi, por eso es que tú y yo juntos somos singular.

    La Otredad
    Pero, todavía no me realizo debido a que hay el otro, el que no me deja realizarme, el que quiere dominarme y privarme de mi libertad. El otro es la otredad, el que no me considera su complemento, el que no-es-en-mí y no me deja ser-en-él. Quiere dominarme, imponerme sus percepciones sin escuchar las mías, porque las desprecia. Ahora, cuando todavía soy prisionero del otro, del que no me permite realizarme como el Ser Complementario, me dirijo a él para decirle:

    ¿Debo ser lo que dicta mi Voluntad de Ser
    sólo a condición de ser-para-el-otro?

    Filtro fatal que cercena mi conciencia
    Que deja en mí un yo mutilado?

    Escucha Xantos:
    yo soy yo, mi obra y mi lugar en la historia

    Yo debo ser mi relación con el Cosmos y todo lo que hay en él
    Yo debo ser mi relación con mi complemento, porque soy-en-él

    Todo lo que es o existe debe ser también mi complemento

    Si quieres expropiarte de mi relación de libertad con el Todo y con la parte
    me quitas mi derecho a ser

    Dejas en mí nada más que la cicatriz
    que siendo cicatriz, sangra en plena herida

    de mi yo inexpresado

    ¡Pero cuánto haces crecer en mí
    mi anhelo de ser lo que debo ser!

    Sin embargo, por ahora, condenado a ser-para-otro
    soy sólo el mármol

    Otro es el cincel, otra es la mano


    Saludos cordiales
    Blacutt

  4. #4
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    Predeterminado Respuesta: Lo ético-estético: Instrumento cognoscitivo por excelencia

    Cita Iniciado por Blacutt Ver mensaje
    La Interacción hombre-mujer
    La vivencia de ser-en-el-otro llega a su máxima identificación con mi complemento mujer/hombre, entonces tú y yo somos uno en dos. Somos un singular, nos amamos como hombre a mujer; como mujer a hombre, así formamos la unidad existencial de la especie. Soy-en-ti como tú-eres-en-mi, por eso es que tú y yo juntos somos singular.
    Exacto. Vemos, pues, que la Religión, la Ciencia y la Filosofía están de acuerdo en eso.

  5. #5
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    Predeterminado Respuesta: Lo ético-estético: Instrumento cognoscitivo por excelencia

    Así es Emeric; tal vez podríamos añadir también la literatura

    Saludos
    Blacutt

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