Un licesta de 15 aos fue asesinado por un delincuente en San Martn

Aracelys Rivero enjugaba sus lgrimas. Pelear con un delincuente le cost la vida a su pequeo (Fernando Snchez)
Un delincuente que haca dos meses amenaz de muerte a un licesta de quince aos, la noche del mircoles cumpli su palabra, pues le quit la vida como si nada y se march a pie por la avenida San Martn.

"Era mi nico hijo varn. A mi nio me lo mataron como a un perro y as se quedar. Ahora a quin le voy a pedir justicia si aqu no hay policas y nadie que haga nada", dijo la acongojada madre Aracelys Rivero mientras secaba sus lgrimas con el an ensangrentado uniforme escolar.

El estudiante asesinado resida en el bloque Uno, calle Circunvalacin del sector San Martn. "Lleg del liceo y me dijo mam voy a salir a jugar bsquet un momentico y ya regreso. Ahora estoy buscndolo para abrazarlo por ltima vez".

La seora Rivero dijo que haca varias semanas su hijo se haba enfrentado a puos con un delincuente del barrio El Guarataro, que tras recibir una tunda de golpes le jur la muerte. El adolescente andaba en una motocicleta que sus padres le haban comprado recientemente cuando se top con el antisocial.

"El le haba dicho que cuando se montara en una pistola lo matara", cont la aturdida mujer. Los amigos de la vctima lo trasladaron al Hospital Militar, pero ingres sin signos vitales. Recibi un disparo en la pierna izquierda y otro en la regin intercostal derecha. Era estudiante de octavo grado en el liceo San Juan, situado en la avenida San Martn.

"Era un beb. Jesucristo bendito aydame. Mire, mi querido comandante Chvez, fjese que aqu todos los das matan a nios y usted ni su gente hace nada. Estamos indefensos. No me lo dejaron graduar, ni siquiera un nieto me dej". Afirm que su hijo estudi la primaria en la Unidad Educativa Policial Don Cristbal Mendoza.

Cont que el pasado mes de enero particip junto con sus vecinos en una protesta contra la inseguridad, luego que asesinaran a un quiosquero de la zona. Trancaron la avenida San Martn para reclamar mayor seguridad. La PM se comprometi a resolverles su problema.

"Ay Chvez!, haz algo por nosotros los pobres", implor la acongojada madre.



Gustavo Rodrguez
EL UNIVERSAL