ANEXO AL INFORME:




PROPUESTA DE MODIFICACIN DEL CODIGO PENAL


1.- El Cdigo Penal y el Derecho, no son ciencias exactas, por cuanto sus presupuestos dialcticos, sus enunciados y redacciones, no siempre producen los mismos efectos.

Los axiomas y teoremas cientficos, han de poderse probar y ser reproducidos sus efectos o resultados. En el Derecho no siempre pueden producirse los efectos y resultados previstos, pues por una parte trata de valorar punitivamente los actos del hombre, y en tal sentido busca el efecto de corregir sus conductas.

Por esto, que el Derecho no siendo una ciencia exacta, cambia y se modifica en el tiempo, adecundose a continuos nuevos enfoques, producto de una contina controversia en el mbito jurdico-penal, que sirva para hacer frente a las necesidades derivadas de un orden social sano.

En el Prlogo IV de JOSE MANUEL VALLE MUNIZ Ed. Aranzadi, sobre el vigente CP Edicin de 1997, se considera al mismo, para con la sociedad espaola, como un instrumento de tutela de sus ms preciados intereses y valores, ms justo, ms humano y, tambin ms eficaz... La tensin dialctica de los procesos de incriminacin-desincriminacin debe estar siempre abierta para procesar y resolver, adecuadamente, las demandas de uno u otro signo que pudiera generar una sociedad democrticamente organizada.

Lo que se pretende con el presente informe, no es otra cosa que llamar la atencin, sobre la posibilidad real de perfeccionar el CP, en el convencimiento de que tales cambios conllevan ms justicia, ms humanidad y ms eficacia.

2.- Cuando en nuestra sociedad, empez el consumo de herona, all por los 80, se pensaba, que las personas adictas no podan ser recuperadas. Hoy en da, la lectura es distinta. Si bien hay personas, que no pueden desprenderse de su adicin, hay otras que con la ayuda adecuada, son capaces de superar dicha dependencia.

El propio Cdigo Penal, ha ido humanizndose en tal sentido. Muestra de ello, es el contenido del Art. 87 del Cdigo Penal, que condiciona la suspensin de la pena privativa de libertad, entre otras, a que no se abandone el tratamiento de deshabituacin al consumo de drogas.

Por otra parte, siguiendo el ejemplo de otros pases, se han establecido procedimientos en los que se dispensa droga de forma teraputica y bajo control mdico. Esta es una de las razones que, por ejemplo en Suiza, ha favorecido un descenso en la criminalidad.

Si se hubiera sabido reaccionar a tiempo, y actuar desde una vertiente humana, quizs se hubieran evitado muchos sufrimientos, muchas muertes de nuestros jvenes. Cabe resumir, que la comprensin del fenmeno, la trayectoria penal y legal, han evolucionado de forma positiva, en cuanto al fenmeno de la drogadiccin en nuestra sociedad.


3.- Con ello, no se ha hecho otra cosa, que dar cumplimiento al Art. 25 de la CE, en su punto 2, dice:

Las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad estarn orientadas hacia la reeducacin y reinsercin social ...

Por lo tanto, el fin y orientacin de las penas privativas de libertad, y las medidas de seguridad, no es otro que la reeducacin y reinsercin social, ms all de la pena privativa de libertad o medida de seguridad impuesta, represente y as pueda entenderse, que su nico fin es la de inferir un castigo.

4.- En lo referente, a los Delitos Contra la Seguridad del Trfico, Art. 379 y siguientes, del CP, puede decirse que las penas asociadas a los mismos, han ido en aumento.

Prueba de lo anterior, la tenemos con la entrada en vigor de la LO 15/2003, donde se modifica el Art. 379 del CP, y donde las penas asociadas al hecho de conducir un vehculo a motor, se han agravado ... bajo la influencia de drogas txicas, estupefacientes, sustancias psicotrpicas o de bebidas alcohlicas ser castigado con la pena de prisin de tres a seis meses o multa de 12 meses, y en su caso a trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 das y en cualquier caso a la privacin del derecho a conducir vehculos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro aos.

Con el aumento de la penalidad asociada a los Delitos Contra la Seguridad del Trfico, se percibe la falta de una voluntad clara respecto de la orientacin del mandato constitucional, donde las penas privativas de libertad y medidas de seguridad, han de orientarse a la reeducacin y reinsercin social, y de donde se desprende que el fin, no es la pena en s, sino los efectos positivos de la misma.

En tal sentido, el legislador ha de conjugar y sopesar sabiamente el principio de intervencin mnima, bajo el riesgo de caer en una penalizacin excesiva, sin contrapartida alguna de verificacin de su efectividad, cara a reeducacin y reinsercin social, al menos en lo que respecta a este tipo de delitos.

Debemos decir, que la penalizacin de una conducta no siempre es efectiva, si no va acompaada, alimentada de otras teraputicas. Hay pases, en los que existe la pena mxima, sin embargo ello, por s slo no representa ninguna panacea, ni solucin, para resolver de una vez por todas la criminalidad.

5.- En cuanto a la pena de multa, el legislador en el Art. 50. 5 del CP, adecua la misma a ... el importe de estas cuotas, teniendo en cuenta para ello exclusivamente la situacin econmica del reo, deducida de su patrimonio, ingresos, obligaciones y cargas familiares y dems circunstancias personales del mismo.
Es decir, considera que una misma cuanta en concepto de multa, no representa lo mismo para dos