Resultados 1 al 8 de 8

Tema: DIFERENCIA ENTRE NOVIAZGO, AVENTURA Y MATRIMONIO

  1. #1
    Registrado Avatar de juanerick
    Fecha de ingreso
    18 ene, 03
    Ubicación
    cerca al mar
    Mensajes
    6,464

    Predeterminado DIFERENCIA ENTRE NOVIAZGO, AVENTURA Y MATRIMONIO

    Noviazgo: Cuando sus miradas se encuentran en una sala llena.
    Aventura: Cuando sus lenguas se encuentran en una sala llena.
    Matrimonio: Cuando sus niños se pierden en una sala llena.

    Noviazgo: Cuando se habla de "hacer el amor"
    Aventura: Cuando se habla de "tener una buena noche"
    Matrimonio: De que estamos hablando?

    Noviazgo: Discuten sobre cuantos niños quieren tener.
    Aventura: Discuten sobre las formas de hacerlo.
    Matrimonio: Discuten sobre dinero.

    Noviazgo: Cuando comparten todo lo que tienen.
    Aventura: Cuando comparten todo su cuerpo.
    Matrimonio: Cuando se dividen todo lo que tienen.

    Noviazgo: No importa que ninguno de ambos llegue al orgasmo.
    Aventura: Todo se termina si uno de los dos no llega al orgasmo.
    Matrimonio: Que era eso?

    Noviazgo: Se llaman por teléfono para decirse cuanto se extrañan.
    Aventura: Se llaman por teléfono para decidir el hotel de esta noche.
    Matrimonio: Se llaman por telefono para discutir por dinero.

    Noviazgo: Cuando uno le escribe poemas de amor al otro.
    Aventura: Cuando uno le escribe su numero de teléfono del otro.
    Matrimonio: Cuando uno le escribe cheques de pago al otro.

    Noviazgo: Cada uno se preocupa por los sentimientos del otro.
    Aventura: Cada uno se preocupa por el cuerpo del otro.
    Matrimonio: Cada uno se preocupa por el programa de TV de esta noche.

    Noviazgo: La despedida es: "Te amo querida"
    Aventura: La despedida es: "Misma hora la semana que viene?"
    Matrimonio: La despedida es un alivio mutuo.

    Noviazgo: Cuando ambos se enorgullecen de ser vistos juntos.
    Aventura: Cuando ambos quieren verse juntos y sin ropa.
    Matrimonio: Cuando ambos no quieren verse juntos nunca más.

    Noviazgo: Cuando nadie más importa.
    Aventura: Cuando nadie más lo sabe.
    Matrimonio: Cuando a nadie más le importa.

    Noviazgo: Se juran amor eterno.
    Aventura: Se juran mantener el secreto.
    Matrimonio: Se juran venganza.

  2. #2
    Registrado Avatar de Oscar Javier
    Fecha de ingreso
    10 oct, 02
    Ubicación
    Colombia
    Mensajes
    9,502

    Predeterminado NOVIAZGO, AVENTURA Y..

    Muy interesante..

    ***

    « Liriçous »

  3. #3
    Registrado
    Fecha de ingreso
    14 nov, 03
    Mensajes
    192

    Predeterminado Re: DIFERENCIA ENTRE NOVIAZGO, AVENTURA Y MATRIMONIO

    Noviazgo: Cuando nadie más importa.
    Aventura: Cuando nadie más lo sabe.

    Noviazgo: Se juran amor eterno.
    Aventura: Se juran mantener el secreto.


    ...la violeta es la barita mágica de la maga Lly.

  4. #4
    Registrado
    Fecha de ingreso
    10 jun, 03
    Mensajes
    317

    Predeterminado Re: DIFERENCIA ENTRE NOVIAZGO, AVENTURA Y MATRIMONIO

    Excelente...

    Gaby[img]/foros/images/icons/shocked.gif[/img]

  5. #5
    S. Moderadora Avatar de tulipan
    Fecha de ingreso
    08 may, 03
    Ubicación
    Arriba del Restaurant de la Esquina.
    Mensajes
    9,077

    Predeterminado Re: DIFERENCIA ENTRE NOVIAZGO, AVENTURA Y MATRIMONIO

    Jajaja Erick, como que nos llegó el mismo correo jijiji... Menos mal que no lo coloque aqui, sino en chistes [img]/foros/images/icons/wink.gif[/img]

    Saludos


    La Tulipan...

    Guerrière jusq´à la fin ...!!!

  6. #6
    Registrado
    Fecha de ingreso
    18 may, 04
    Ubicación
    Pcia. de Bs. As.
    Mensajes
    95

    Predeterminado NOVIAZGO Y MATRIMONIO

    SÉ QUE LA IDEA ERA HACER UN CHISTE... PERO CREO QUE ESTO QUE ENCONTRÉ POR AHÍ, ES INTERESANTE PARA TENERLO EN CUENTA... UN BESO!!!

    1. Enamoramiento y noviazgo: ese amanecer

    En la cultura occidental, el matrimonio ha llegado a configurarse como el fruto del enamoramiento y la elección libre. Las personas se casan por amor y para amarse. Deciden unir sus vidas llevadas por un sentimiento de amor compartido y contrastado durante un tiempo. El proyecto de amor conyugal ha emergido con fuerza, vigor y belleza especial en el enamoramiento. Y se ha configurado en el noviazgo en cuanto forma social del aprendizaje del matrimonio.

    La verdad es que la dimensión social e institucional del noviazgo se ha difuminado mucho al hilo de la privatización del amor. Se evita el nombre. No se sabe bien cómo denominar la realidad de esa relación. No se acierta a darla a conocer. Es cierto que, en cuanto experimento, no tiene contornos precisos. Cada noviazgo es una historia diferente. Existe un fuerte pudor a hacer pública la relación existencial que ha surgido y se está fraguando. Se difumina diciendo: tengo un amigo, una amiga...

    Enamorarse implica básicamente un descentrarse de sí para centrarse en la persona del otro. Sea cual sea la forma psicológica como se inicia, el enamoramiento tiene siempre la dimensión del descubrimiento del otro. En el origen del despertar del sentimiento de enamoramiento suele haber una llamada de la belleza del otro. Su sonrisa, su voz, su forma de mirar, atraen la atención. Inseparable del atractivo físico es el atractivo personal. Nadie había visto en mí lo que tú has visto. Nadie había suscitado en mí lo que tú has suscitado. Tú despiertas dimensiones de mi ser, de mi sensibilidad, que nadie había despertado hasta que tú llegaste a mi vida. Me siento como renacido. Mi vida en cuanto enamorado empieza a girar en torno a la tuya. Mi tiempo se empieza a medir en relación con tu presencia y tu rostro. Estoy todas las horas esperando el encuentro contigo. Los momentos de la separación se hacen insufribles e implacables. No me es suficiente tu continua presencia intencional en mi mente y atención. El mundo entero cambia de semblante ante mis ojos. La gente me parece más guapa, más generosa. Las calles del pueblo o de la ciudad tienen un fulgor especial, nuevo. Son más acogedoras, más cálidas. Todo cambia y se transforma. Se inicia un mundo nuevo, diferente.

    1.1. Tiempo de liberación

    Entrar en un proceso de encuentro profundo con otra persona lleva consigo una dimensión de liberación. Dejar padre y madre no es sólo un hecho social y puntual. Es un hecho personal de maduración. Implica ir dejando las actitudes paternalistas y maternalistas aprendidas, para ir consiguiendo actitudes y comportamientos responsables y libres. Igualmente, en el tiempo del noviazgo los enamorados se ejercitan en la superación de los juegos y actitudes «filiales» con respecto al «partner». Se aprende a luchar contra la tendencia a dejarse proteger, a dejarse querer pasivamente sin responder activamente a la excitación y a la llamada del otro. Liberarse de la tendencia a la sumisión y a la fusión constituye un aprendizaje que se ensaya e inicia en el noviazgo. Se trata de una relación de tú a tú, de persona a persona, de hombre y mujer.

    En la medida en que la relación interpersonal e intersexual se va construyendo, crece la experiencia de salir de la soledad y del anonimato: El éxodo de sí mismo, del miedo a no ser querido, de la angustia de no ser aceptado por el otro, es una vivencia implícita y repetida en el configurarse de la relación conyugal. Se superan temores que esclavizan y atenazan. Se abren nuevos y sorprendentes horizontes de autonomía personal, de creatividad y originalidad.

    Además de dejar el mundo de la protección, se deja el mundo de la masificación. Alguien se ha fijado en mí. Me ha visto como alguien especial. Me ha elegido entre millares de hombres o mujeres. Disfruta de estar conmigo. Soy importante para él. Soy único en el mundo. Diferente de todos. Me ama por ser como soy. Toda la experiencia esencial del noviazgo se puede leer en clave de éxodo y liberación. Y adquiere un significado muy hondo.

    Como es obvio, lo anterior se refiere al éxodo personal y familiar en el caso de relaciones familiares sanas. La verdad es que, con alguna frecuencia, el noviazgo comporta la liberación de relaciones familiares superprotectoras e incluso opresoras y autoritarias. Hay quien se casa para liberarse de su familia y para desafiar a sus padres. Pero es ésta una pésima motivación para el matrimonio.

    1.2. Tiempo de desierto

    El noviazgo es también una aventura. Se emprende un camino nuevo que tiene gran atractivo y también notables riesgos. Implica dejar las seguridades de lo ya conocido y emprender un experimento hacia dentro de cada uno y hacia el otro. Te lleva a ir dejando la pandilla de amigos, la comodidad del hogar, las seguridades económicas y afectivas. Te pone en camino hacia la tierra prometida y te hace ejercitar la fe y la esperanza ante la novedad y libertad de la persona amada.

    El enamoramiento incipiente implica el ejercicio del arte de la seducción. Cada uno muestra lo mejor de sí mismo. Muestra sus mejores encantos personales: su belleza, sus habilidades, su simpatía, su inteligencia. Pone en juego lo que considera más valioso y atractivo de su ser varón o de su ser mujer. Se llena de expectativas y deseos de caer bien al otro y responder a lo que imagina que el otro espera. Pero en el desarrollo de la relación los encantos de la seducción van dejando ver con más realismo los límites del amado o amada, sus luces y sus sombras. Van emergiendo y desarrollándose las mejores capacidades de cada uno: su generosidad, su amor, su entusiasmo... Se dan también los primeros tanteos en el arte de la dominación y de la posesión. Te quiero mía, te quiero a la medida de lo que a mí me gusta y yo necesito. Te quiero porque te necesito: me hace falta tu compañía, tu cariño, tu simpatía, tu seguridad, tus ganas de vivir, todo lo que tú me das...

    Estas pretensiones, más o menos explícitas y conscientes, producen conflictos. Con alguna frecuencia estallan. Son bien conocidas las discusiones de los novios. Constituyen en realidad pruebas de fuerza. Están en el contexto de la pretensión de dominar al otro. En el origen de la relación matrimonial son inevitables los momentos de desierto. En el tiempo del noviazgo se va formando la intimidad de la pareja y se va experimentando el «nosotros» en la complementariedad. Amar es un sentimiento. Pero es también una decisión aventurada. No se tienen todas las cartas en la mano. Entra en juego la libertad del otro. Una libertad siempre abierta y sorprendente. La irrenunciable tentación es querer cambiarlo para que se parezca a la imagen ideal que uno se ha hecho del otro. Para madurar hay que aceptar al otro tal como es, con sus decisiones, con su historia y su crecimiento personal; hay que pasar del «te amo porque te necesito» al «te necesito porque te amo».

    1.3. Tiempo de comunicación

    Los enamorados emprenden un proceso de conocimiento y descubrimiento mutuo que va construyendo la intimidad. Se tiende a narrar todos los detalles del día. Toda la historia personal se convierte en narración. Los lugares, los nombres, las personas, los paisajes de la vida de cada uno, adquieren inusitado interés para el otro. Se quiere conocer con todo detalle al amado. Sus problemas, sus dificultades, sus sueños, son objeto de atención. Se siente la necesidad de conocer totalmente al otro.

    Los enamorados tienen mucha necesidad de hablar. Verbalizan detalladamente sus sentimientos y sus acontecimientos. Buscan insaciablemente espacios de soledad en compañía y comunicación: pasear juntos, viajar juntos, estar juntos en la intimidad. Las conversaciones telefónicas se hacen interminables. En la distancia física, escriben cartas de amor todos los días, varias veces al día. No tienen pereza en llenar folios y folios. Las distancias se acortan, y cualquier ocasión es buena para el encuentro. No pesan las horas de viaje.

    En el proceso de la comunicación juegan un papel decisivo la corporeidad y la sexualidad. A medida que se va formando la pareja se van encontrando los signos, los gestos y rituales propios. Se va aprendiendo a descifrar la expresión corporal como lenguaje no-verbal. El tomarse de la mano, el primer beso, el primer regalo, el entrar en casa, suelen ser gestos llenos de significación y emoción. La sexualidad como lenguaje afectivo, placentero e instintivo adquiere todo su alcance en la perspectiva de la comunicación interpersonal. Implica apasionamiento, búsqueda de contacto y unión.

    1.4. Tiempo de promesas y sueños

    Los enamorados sueñan juntos el futuro. Es ésta una dimensión esencial. Inventan y planean la vida juntos. Diseñan la casa en que van a vivir: la morada común simboliza la necesidad de permanecer juntos Proyectan los hijos que van a tener: esas pruebas tangibles del amor y la obra común. Diseñan, sobre todo, un camino de singularidad, un proyecto de vida. Van a ser un matrimonio original, único. No se van a parecer a otras parejas conocidas que no muestran entusiasmo el uno por el otro. A ellos no les va a pasar lo que ven a otros matrimonios. Los roles no les van a marcar y separar. No se van a aburrir. ¿Cómo se pueden aburrir estando al lado de la persona que tan feliz les hace sentir? No se van a enfadar; y, si llegan a enfadarse, la reconciliación será inmediata. Y la alegría mayor: no se van a ver sumidos en largos silencios ni se va a aislar cada uno en su mundo. Esperan el día en que no tengan que separarse al llegar una hora de la noche para dejarla a ella a la puerta de su casa. Podrán estar juntos para siempre. Y solos.

    2. La boda: realización y promesas

    Tras un éxodo de más o menos duración, llega el cumplimiento inicial de la promesa. Se ratifica el compromiso de amor. El noviazgo había evocado lo mejor de cada uno y provocado lo mejor del otro. Ahora la vocación de amor se hace convocación y celebración comunitaria.

    Se hace de modo público y festivo. Es menester festejar el momento y la decisión de comprometerse de por vida. La alegría del «te quiero a ti como esposo/a y me entrego a ti y prometo serte fiel todos los días de mi vida» es culminación de todo un proceso de espera y de expectación. Es un punto de llegada largamente anhelado, una fecha indeleble en la biografía personal. Terminado el emparejamiento, comienza la pareja. La inspiración y los sueños que encarnan la mejor humanidad de cada uno se plasman en el esplendor festivo de ese día.

    Es un gran empeño por hacer feliz al otro y por hacer partícipes a los demás de la felicidad común. De esta manera, la boda ejerce la función de expresar públicamente la vocación de hacer feliz al otro, de explorar todas las posibilidades para que el cónyuge disfrute, se sienta querido y feliz.

    La boda y su celebración es cumplimiento de la promesa y promesa de cumplimiento. Volviendo al paradigma del desierto, el compromiso matrimonial aparece como la alianza de amor.

    El matrimonio es la unión legal de un hombre y una mujer. La palabra proviene según la mayoría de las opiniones de la expresión latina Matris Munus que significa "oficio de madre". El matrimonio se realiza bajo la forma de un contrato: da origen a una sociedad especial, llamada sociedad conyugal y para mayor solemnidad se rodea de una serie de ritos y ceremonias.

    ¿Cómo podemos saber que estamos listos para el matrimonio?
    Naturalmente, la madurez que se espera que tu tengas también debe de tenerla tu compañero o compañera. Pero puesto que nadie alcanza igual nivel de madurez en el mismo sector, eso hace difícil juzgar si otra persona esta madura. Las mujeres suelen poseer mayor discernimiento que los hombres en lo que concierne a la determinación de si una persona es adecuada para otra y si se adapta bien a ella.
    Un estudio realizado a cerca de los fracasos matrimoniales demostró que 70% de los esposos, cuyos matrimonios fracasaron habían manifestado confianza en que su matrimonio tendría éxito.
    Solamente 48% de las esposas habían pensado lo mismo. Aún la familia de una chica y sus amigas son mejores profetas que la familia de un muchacho y sus amigos.

    Casamiento entre estudiantes: Algunos estudios realizados revelan que los estudiantes casados rinden más en los estudios que los solteros. Hay varios factores que pueden explicar esto. Una mujer casada que continua estudiando al mismo tiempo se ocupa de las tareas hogareñas, lo hace porque está bien segura de sus objetivos y tiene un fuerte deseo de realizarlos; por lo tanto, se esfuerza más y rinde más que la chica soltera que no sabe porque esta en el colegio ni que hará en el futuro. También los hombres casados tienen objetivos de educación no definidos. Puesto que disponen de menos tiempo para las actividades sociales, dedican más tiempo a sus estudios que cuando estaban solteros lo cual es beneficioso.

    Preguntas para mejorar el noviazgo

    ¿Cuál es mi motivación para estar juntos? A algunas parejas la necesidad de huir de la casa paterna los hace unirse, pero bien sabemos que dicha motivación no alcanza. Lo que debe motivar a estar juntos es el amor: la voluntad de compartir la vida.

    ¿Espero que el otro cubra todas mis expectativas? Aunque no podemos renunciar al impulso creador de querer hacerlo una mejor persona favoreciendo que desarrolle todas sus potencialidades, es fundamental aceptarlo tal como es.

    ¿Lo veo como un compañero, o como una posesión? Es muy importante saber previamente que no tenemos la exclusividad de su tiempo: No es nuestra posesión; es una persona con áreas en las que desenvolverse: familia, trabajo, hobbies, amigos, urgencias, etc. Además un compañero es con quien comparto objetivos, deseos y metas en común; es un aliado para construir el futuro.

    ¿Me siento genuinamente atraído? No puede faltar la atracción erótica y sexual, basada en no sólo en lo físico sino en toda su persona.

    ¿Es el ser humano más importante en mi vida? Es normal que haya ciertas vacilaciones al responder esta cuestión. Sin embargo, esta pregunta es básica cuando la pareja empieza a pensar seriamente en el casamiento y por supuesto su respuesta debe ser afirmativa.

    ¿Puedo tomar en serio el deber de fidelidad? Tu respuesta marca la seriedad y el nivel de compromiso con que estás abordando tu relación.

    ¿Podemos confiar mutuamente? Es básica la importancia de ser confidentes mutuos, saber escuchar, comprender, empatizar. Poder sentir que el otro escucha, sin juzgar, y que la relación crece gracias al diálogo íntimo entre los dos.

    ¿Compartimos el mismo estilo de vida? Esta pregunta apunta a tu espiritualidad. Podemos tener intimidad física, intimidad intelectual, intimidad emocional, pero por sobre todo tiene que existir la intimidad espiritual. ¿Tenemos el mismo sentir espiritual?

    ¿Lo admiro en algún aspecto? ¡Qué importante es estimular a alguien, hablarle de sus habilidades, destacar sus inteligencias! Pensá en qué aspectos tu pareja es digna de admiración. Quizá sea en algo cotidiano: cómo trata a la gente, cómo asume responsabilidades, cómo enfrenta las dificultades, cómo es su sentido del humor, etc.

    FUÉ MEDIO LARGO, PERO PARA REFLEXIONAR VALE LA PENA, NO?


    °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸ ® ROXANA ® °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸

  7. #7
    Registrado
    Fecha de ingreso
    13 ene, 04
    Ubicación
    México
    Mensajes
    1,600

    Predeterminado Re: NOVIAZGO Y MATRIMONIO

    Hola Roxana:
    Me hizo reflexionar tu texto gracias por compartirlo, un poquito extenso pero interesante.
    Saluditos

    CML

  8. #8
    Registrado
    Fecha de ingreso
    24 dic, 03
    Mensajes
    47

    Predeterminado Re: DIFERENCIA ENTRE NOVIAZGO, AVENTURA Y MATRIMONIO

    Noviazgo: Cuando uno le escribe poemas de amor al otro.
    Aventura: Cuando uno le escribe su numero de teléfono del otro.
    Matrimonio: Cuando uno le escribe cheques de pago al otro.


    esto me gusta, me encanta recibir cheques.[img]/foros/images/icons/smile.gif[/img]

Permisos de publicación

  • No puedes crear nuevos temas
  • No puedes responder temas
  • No puedes subir archivos adjuntos
  • No puedes editar tus mensajes
  •